Bienvenido a mi Mente

En este blog no tengo ninguna pretensión, simplemente voy a comentar cosas que me vayan ocurriendo o que se me pasen por la mente. Os espero cada poco para que veáis que va pasando, ni yo mismo sé qué podrá ser escrito aquí...

La tira de Garfield

martes, diciembre 19, 2006

La cena de Nochebuena

Claro que sí. Ya queda menos de una semana para el banquete de nochebuena en compañía de nuestros familiares "más queridos". Bien es sabido por todos que esa noche hay que consumir calorías como si ya no fuéramos a comer más en dos semanas, ¿por qué se hace esto? ¡¡por gula pecadores!!. Lo primero que pasa cuando llega esta fecha es que las personas encargadas de prepararlo (normalmente si se juntan varias familias la dueña de la casa donde toque ese año la cena) se llevan como dos semanas antes yendo a comprar, pensando los menuses, preparando cosas, congelando, descongelando, poniendo en salazón, quitando del salazón, preparando esto, preparando lo otro, bebiéndose un cubata, mirando si funciona el horno, etc... El mismo día 24, la tradición manda (si no te toca currar) que hay que irse todo el día al bar, ¿por qué se hace esto? no sé, pero hay que hacerlo. En nochebuena si no te pasas todo el santo día de cañas y tomando tapas no estás siguiendo la tradición y te conviertes en un raro. Esta tradición el problema que yo le veo es que llegas con un moco a la cena que no te tienes en pie pero ¡qué importa es nochebuena!...

Según llegas te encuentras con todo el personal allí reunido, qué mejor día para llegar con un buen pedo a casa que cuando está toda la familia en casa, para que todos vean que eres un borracho de los buenos. La abuela, el tío Pepe, la tía Petri, el primo Juan, la prima Esther (que está más buena que el tato pero es tu prima), etc... Todos ven que eres un buen bebedor, de los de categoría. Entonces, a tí lo que te gustaría es irte a la cama pero no, tienes que sentarte a engullir alimentos en plan tarifa plana. Sólo de pensarlo te da el hipo ese de borracho acompañado de los eructos etílicos pero bueno.

Para empezar te suelen plantar los entrantes, yo no sé por qué se llaman así porque con eso ya podrías comer perfectamente. Se suelen componer por lo habitual de canapeses (en otros lares llamados canapés), langostinos, cocktail de nosequé, no se cuáles otras cosas con verduras y no se cuántos, pitifrú de griminoir, patés, etc... Todo ello acompañado de vino. Yo no entiendo por qué, pero en mi casa nadie bebe vino en las comidas en todo el año, pero ese día nos ponemos finos. Si nos gusta tanto ¿por qué no lo bebemos todo el año?. Tú que ya vienes tocado, encima a beber vino que tú de primeras lo rechazas, pero ahí está tu primo Pedrito (que le llaman Pedrito porque mide dos metros diez, pesa ciento cincuenta kilos y tiene treinta y siete años...) que te dice: "¿qué pasa?, ¿que no bebes?, parece que hay mucho cobarde por aquí (gestos de la gallina mientras hace cloc cloc cloc), ¿eres un gallina McFly?". ¡A nadie le gusta ser un gallina! Te bebes tu copa y la suya de un trago y le miras triunfalmente. En cuanto aparta la mirada te frotas el puente de la nariz y aprietas los ojos porque tienes unas ganas de vomitar tremendas, pero ahí estás has conseguido salvaguardar tu honor.

A estas alturas y a estás lleno de zampar y beber, pero llega el segundo: el pescado. Yo no sé por qué se empeñan en hacer pescado. En mi casa por lo menos es lo que menos éxito tiene porque a casi nadie le gusta, pero ahí estamos con el pescado todos los años. ¿Y qué haces? Pues te lo comes también, a veces me pregunto dónde se echa tanta comida porque yo no estoy delgado y bien pero tengo alguna prima que no sé dónde lo va echando la muchacha... Más vino, más griterío, más villancicos... Y por fin, la estrella de la cena: la carne (pavo, cordero, ternera, etc...). Nadie quiere la carne ya, está todo el mundo reventando. Pero ahí está, todos los años carne para lo último. Por supuesto, no quieres. Pero ahí vuelve tu primo Pedrito con la gallina... ya quieres vomitarle encima pero no quieres ser un cobarde: te zampas la carne. Estás de comida hasta las orejas ya (y de vino). Notas como en el ambiente va subiendo la "alegría" con el vino, ves a tus padres ya un poco tocados, a tus tíos, a todos. Gente que nadie podría creer que pudieran emborracharse. Pues ahí están cada vez peor.

¿Ya crees que todo ha terminado con la carne?. No. Alguien se ha currado una tarta pudding de gajos de naranja con no se qué de galletas y patatas ahumadas dulces con butifarra de almendras. Un milímetro cuadrado de ese postre tiene como dos mil calorías. Tú dices, échame poco (por supuesto si por tí fuera no comerías nada de nada).... ¡cloc cloc cloc!... Medio pudding te comes. Ahora sí que sí, que no puedes más. Si tu primo vuelve a hacerte la gallina vas a por la bolsa del alpiste del canario y te la comes con pan haciendo la gallina y lo que haga falta, pero no pruebas ni una pizca de comida ya. Además la tarta esa te la suelen aderezar con nata de esa de spray y quizá te echen hasta algún trozo de piña en almíbar de la cesta de tu padre...

Ahora viene lo mejor-peor: los brindis y los cubatas. Hay que brindar con cava (catalán, extremeño, guineano, lo que sea). ¿Por qué? No sé, pero he observado que a nadie le gusta. Todo el mundo después de pegarle un trago a su copa pone cara de haber chupado un limón, siempre se oye el típico comentario de "pues es bueno" o "a mí me gusta más la sidra". No sabes cómo, normal por el pedo que llevas de todo el día más el vino más el cava, desaparecen los platos y se llena la mesa de botellas de alcohol y vasos de cubatas. Aparece un Trivial (u otro juego similar), mientras otros se dedican a berrear, perdón a cantar villancicos. Por supuesto, te tomas como cuatro cubatas con tu padre ¿quién lo iba a decir? y todo el mundo termina regular. Tú ya te quieres acostar pero cualquiera lleva a la cama a toda esta panda de borrachos tragaldabas.

Bueno, las cenas de nochebuena a pesar de todo no están tan mal. Lo mejor de todo es que al día siguiente se junta el personal otra vez para... ¡¡la comida de Navidad!!. En mi casa digamos que es una copia exacta de la cena pero tú vienes de la cama en lugar de la calle. Hay de comer exactamente lo mismo porque por la noche aunque no lo parezca sobró ingentes cantidades de comida y te pegas otra buena comilona. La diferencia es que después de comer todo el mundo corre al sofá a hacer la digestión en plan siesta. Durante cosa de dos horas después de la comida sólo se oye a gente con la mano en la tripa tirados en los sofás y diciendo "¡uf! ¡cómo nos hemos puesto este año!"... ¿este año? Todos los años nos ponemos así, yo incluso diría que este año menos...

7 Comments:

Blogger Lucía said...

Vaya planazo que te espera ... Yo por suerte me libro de ese tipo de cosas, este años sólo tengo comida de Navidad ( y aún estoy buscando alguna excusa para no asistir).
Es que este tipo de reuniones se hacen interminables.

19 diciembre, 2006 09:31  
Anonymous Anónimo said...

viva, viva!!!!!!!!
suena genial... y eso que se te han olvidado los turrones....

19 diciembre, 2006 09:43  
Anonymous Anónimo said...

las comilonas son lo mejor de las navidades :D

Salu2

19 diciembre, 2006 11:25  
Blogger Tito Kokin said...

Al final te tiras comiendo dos semanas lo mismo que en nochebuena... Pero mira que somos borricos!!

19 diciembre, 2006 11:36  
Anonymous Anónimo said...

Muy bueno.
Pues en mi casa tenemos eso y después de los postres (fruta y luego lo calórico) toca el turrón duro y blando, los mantecados, los polvorones, los roscos de vino, el turrón de chocolate Suchard original, blanco, negro, el turrón de nata con nueces, los frutos secos, los dátiles, el turrón de guirlache... me dejo cosas, pero eso es lo mínimo.
Es nuestro Ramadán pero para Navidades.

19 diciembre, 2006 15:04  
Anonymous Anónimo said...

Yo tengo una familia bastante amplía solemos juntarnos más de 20 personas. Cada año estamos más estrechos, pero no importa, lo importante es que por una vez al año estamos todos juntos.
Antes nos esmerabamos por hacer comidas estupendas originales...con lo cual las mujeres terminabamos supercansadas. Ahora nos hemos vuelto mas prácticos y compramos la comida hecha, los platos y los vasos son de plástico, el mantel de papel,... así si es que disfrutamos todos.

19 diciembre, 2006 20:57  
Anonymous Anónimo said...

Pues a mi estas escenas me resultan raras, porque mi familia cada vez está más separada, y entre que trabajo esos días por la noche, ya no sé ni lo que es una cena de Nochebuena ni una comida de Navidad.

Solo recuerdo que se pequeño mi madre siempre hacía un cocido y preparaba unas pelotas gigantes de carne (como una superalbóndiga). No sé de donde proviene esa tradición, pero ahí está.

20 diciembre, 2006 00:48  

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